Durante la visita, actores y músicos locales encarnan a antiguos miembros de la cofradía afro, recreando escenas de la vida cotidiana, celebraciones religiosas, rituales y momentos clave de la historia del lugar. Mediante vestuarios de época, música, cantos tradicionales, iluminación y ambientación sonora, se reconstruyen prácticas culturales que formaron parte de la identidad de la comunidad.
La propuesta invita a reflexionar sobre la presencia afro en la historia local, muchas veces invisibilizada, y pone en valor tanto el patrimonio material como el inmaterial: las tradiciones, la espiritualidad, la organización comunitaria y la transmisión de saberes.
De este modo, la visita trasciende el formato tradicional y se convierte en una experiencia sensorial, participativa y emotiva, que conecta a vecinos y visitantes con una parte fundamental de la memoria colectiva de Chascomús, promoviendo el reconocimiento, el respeto y la preservación de su diversidad cultural.